¿Sabías que una buena hidratación puede ayudar a prevenir lesiones?
Con la llegada del verano, las temperaturas suelen elevarse y produce un mayor estrés para el organismo, especialmente durante la práctica deportiva. En este aspecto, la hidratación se convierte en un factor clave no solo para el rendimiento, sino también para la prevención de lesiones.
Generalmente, se subestima la importancia de beber suficiente agua, pero llevar un equilibrio adecuado de líquidos es primordial para que el cuerpo funcione correctamente.
Durante la actividad física, el cuerpo sufre una perdida de agua y electrolitos por medio del sudor, siendo un mecanismo importante y necesario para la regulación de la temperatura corporal. Si la pérdida de líquidos no es compensada, aparece la deshidratación, provocando una mayor fatiga del cuerpo, disminución del rendimiento y por lo tanto cambios en la función muscular.

Un músculo que está deshidratado genera menos capacidad de contracción y elasticidad, funciones principales del músculo, lo que aumenta la probabilidad de sufrir una lesión. Además, con temperaturas elevadas, este riesgo de lesión aumenta aun más debido a que el organismo necesita un mayor esfuerzo para mantener la homeostasis y temperatura interna estable.
Si mantenemos una hidratación adecuada, ayudamos a que el transporte de oxígeno y nutrientes llegue mejor al sistema muscular, retrasando la aparición de la fatiga. Es importante recordar que no solo se trata de beber agua, sino de reponer los electrolitos perdidos especialmente en actividades intensas o prolongadas.
En conclusión, hidratarse correctamente es una estrategia sencilla pero fundamental para cuidar la salud y prevenir lesiones, especialmente en verano donde el cuerpo sufre mas la perdida de líquidos. Adoptar un buen hábito como beber antes, durante y después del ejercicio puede marcar la diferencia entre entrenar de forma segura o exponerse a riesgos innecesarios de lesionarse.

