Hidroterapia para embarazadas

Hidroterapia para embarazadas

La hidroterapia tonifica los músculos sin forzarlos y permite que las articulaciones se liberen manteniéndose flexibles y fuertes durante la fase final del embarazo y del parto. Te permite realizar sin apenas esfuerzo ejercicios que fuera se complican.

Tener un embarazo activo mediante la preparación física mejora no solo tu estado anímico y tu estado físico antes, sino después del parto, lo cual es sumamente importante para evitar depresiones post-parto.

En el agua te sentirás más liviana, alivia la sobrecarga en tus articulaciones y favorece el retorno venoso previniendo varices, trombosis o calambres.

Cuando las articulaciones de la cadera comienzan a doler y resulta difícil caminar, la embrazada se siente muy bien y cómoda en el agua.

Mejoras tu postura y previenes dolores lumbares, alivia la presión sobre la zona pélvica, el nervio ciático (evitando pinzamiento), y se alivia la presión sobre el recto (menos probabilidades de hemorroides).

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Puedes empezar a realizarlo desde el tercer mes de embarazo y aproximadamente hasta el octavo mes siempre que lo autorice tu médico, (a partir del octavo existe riesgo de infecciones por la perdida del tapón mucoso).

Son 45 minutos de clase, donde te sentirás más relajada físicamente y donde además disminuyes el nivel de estrés por el nuevo estado físico y los cambios hormonales.

Según el momento en el que estés de embarazo, haremos unos ejercicios u otros, pero todos ellos buscan el acondicionamiento físico general, aumentar la movilidad, fortalecimiento muscular y a enseñarte técnicas de respiración y relajación. Los ejercicios se realizan con lentitud.

Si llevas nadando toda la vida y quieres seguir practicando la natación durante el embarazo, también tienes la opción de apuntarte a clases de natación con la supervisión de un monitor que te ayude a dosificar los esfuerzos y que te recomiende los ejercicios más adecuados para la fase del embarazo en la que te encuentres.